La ciudad son los ciudadanos. La civitas (los hombres y las mujeres) justifica la existencia de la urbs (la estructura física). La densidad de personas que ocupan los espacios públicos, la masa anónima que circula por las avenidas, los individuos que se pierden uno a uno en el anonimato definen la ciudad. La fotografía lo ha plasmado mejor que ninguna otra técnica, y ha ido construyendo la memoria de los tipos urbanos que, en cada período, caracterizan la ciudad.

La cámara muestra la apariencia, variable a lo largo del tiempo, de los ciudadanos en el espacio público, y nos recuerda, por ejemplo, que las mujeres iban con la cabeza cubierta hasta no hace tanto. Pero la fotografía consigue algo más difícil: mostrar las actitudes de los ciudadanos en la calle (espera, descanso, sueño), capturar la expresión de sus emociones, alegrías y penas (amor, risa, llanto, sorpresa). Casi tan solo las voces de los ciudadanos escapan al fotógrafo.


Xavier Miserachs
1962
Via Laietana
Archivo Xavier Miserachs