La urbanización siempre ha incorporado fragmentos de su negativo: la naturaleza. Las Ramblas, el Ensanche, la Rambla del Poble Nou serían otra cosa bien diferente de la que son sin las cortinas verdes de los árboles y sin los techos de ramas y hojas que los cubren. La fotografía no ha dejado pasar esta presencia. Ha plasmado los elementos verdes incorporados al paisaje urbano de forma permanente y nos ha dejado un recuerdo de las huellas sorprendentes y efímeras de la naturaleza.

 

Pepe Encinas
Neu a la Mar Bella
1985